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Las brochetas de pollo satay con salsa de cacahuate son un platillo inspirado en la cocina del Sudeste Asiático, aromático y ligeramente especiado, donde el pollo marinado se cocina a la parrilla y se sirve con una salsa cremosa de cacahuate que combina sabores salados, dulces y un toque picante. Es ideal como entrada caliente o como plato fuerte ligero, perfecto para reuniones informales o buffets, especialmente para quienes buscan algo exótico pero accesible, con notas de soya, cítricos y cacahuate tostado.
Preparación y proceso
El pollo se marina en una mezcla de salsa de soya, ajo, jengibre, jugo de limón, aceite vegetal y azúcar, lo que le aporta sabor y lo mantiene jugoso al momento de asarlo. Después, se ensarta en brochetas y se cocina a la parrilla, en sartén grill o en plancha hasta que queda bien dorado por fuera y tierno por dentro.
La salsa de cacahuate se prepara mezclando crema de cacahuate con salsa de soya, jugo de limón, leche de coco, azúcar y salsa picante, hasta obtener una textura cremosa y ligeramente fluida; se termina con cacahuate tostado y cilantro picado, además de unas gotas de limón justo antes de servir.
Ingredientes utilizados
- Pollo
- Salsa de soya
- Ajo
- Jengibre
- Jugo de limón
- Aceite vegetal
- Azúcar
Para la salsa:
- Crema de cacahuate
- Salsa de soya
- Jugo de limón
- Leche de coco
- Azúcar
- Salsa picante
- Cacahuate tostado
- Cilantro
- Limón para terminar
Recomendaciones para servir y recalentar
Se recomienda servir las brochetas calientes, acompañadas de la salsa de cacahuate a un lado o encima, y, si se desea, con arroz jazmín, ensalada fresca o verduras salteadas. Para recalentar, lo mejor es calentar suavemente las brochetas en sartén o al horno a temperatura baja, y si la salsa se ha espesado demasiado, añadir un poco de agua o leche de coco hasta recuperar una textura cremosa.
Conservación
Consumir antes de: el mismo día o dentro de las 24 horas, conservando las brochetas y la salsa en refrigeración dentro de un recipiente hermético. Por tratarse de pollo y de una salsa con ingredientes frescos, es importante mantener todo bien refrigerado y recalentar solo la cantidad que se vaya a consumir.
El curry Massaman de res es un guiso tailandés de inspiración musulmana, famoso por su sabor profundo y suave, menos picante que otros curris, donde la carne de res se cocina lentamente en una salsa rica de leche de coco, papa y cacahuate. Es un plato ideal como fondo de comida, servido con arroz jazmín, perfecto para quienes buscan un curry especiado pero no muy picante, con matices dulces, salados y ligeramente ácidos que funcionan muy bien en comidas familiares o cenas relajadas.
Su textura es untuosa y densa, con trozos de res muy tiernos, papas suaves que absorben la salsa y cacahuates que aportan cuerpo y un ligero toque crujiente, mientras que las especias (cardamomo, canela, clavo, comino) y la leche de coco crean un perfil cálido, tostado y ligeramente dulce.
Preparación y proceso
Se elabora sofriendo primero la pasta de curry Massaman en aceite, añadiendo después la leche de coco y la carne de res para guisarla lentamente hasta que quede muy tierna. Luego se incorporan las papas en trozos y los cacahuates tostados, junto con cebolla, caldo y especias, ajustando el equilibrio entre salado y dulce con salsa de pescado y azúcar hasta obtener una salsa espesa, aromática y bien ligada.
Ingredientes utilizados
- Carne de res para guiso
- Pasta de curry Massaman
- Salsa de soya
- Vinagre
- Leche de coco
- Papa
- Cacahuate tostado
- Cebolla
- Aceite vegetal
- Caldo
- Salsa de pescado
- Azúcar
- Hojas de laurel
- Mezcla de especias tailandesas
Recomendaciones para servir y recalentar
Se recomienda servir el curry Massaman de res bien caliente, acompañado de arroz jazmín para aprovechar la salsa y equilibrar la intensidad de sabores. Al recalentar, hacerlo siempre a fuego bajo en olla o sartén, añadiendo un poco de agua o leche de coco si la salsa está demasiado espesa, mezclando hasta que recupere su textura cremosa y uniforme.
Conservación
Consumir antes de: 2–3 días, conservado en refrigeración en un recipiente hermético, ya que los curris mejoran incluso ligeramente de sabor después de reposar. Para guardar por más tiempo, se puede congelar en porciones hasta 2–3 meses y recalentar lentamente, mezclando bien para que la salsa vuelva a emulsionar y la carne mantenga su jugosidad.
El curry verde tailandés de pollo es uno de los curris más emblemáticos de Tailandia, conocido por su color verde intenso, su aroma fresco a hierbas y un nivel de picor medio que se equilibra con la cremosidad de la leche de coco. Es un plato versátil que se sirve tradicionalmente con arroz jazmín y combina (el arroz no esta incluido) muy bien con verduras como calabacín, zanahoria, pimiento, ejote, perfecto para comidas completas de diario o para compartir en mesas tipo mezze asiático.
Su textura es ligeramente espesa y muy cremosa, con una salsa que se adhiere bien al pollo y a las verduras, mientras que la pasta de curry verde aporta notas de chile verde, cilantro, albahaca y jengibre, creando un sabor herbal, cítrico y especiado a la vez. Se prepara sofriendo la pasta de curry verde en aceite y en la parte grasa de la leche de coco, añadiendo después el pollo troceado, el resto de la leche de coco, un poco de agua y las verduras, dejando cocinar a fuego medio hasta que el pollo esté tierno y las verduras al dente.
Ingredientes: pollo troceado, pasta de curry verde tailandés, leche de coco, calabacín, ejotes, zanahoria, cebolla, ajo, jengibre, cilantro, aceite vegetal, salsa de pescado, salsa de soya, vinagre negro, azúcar y sal.
Consumir antes de: 2–3 días, manteniendo el curry refrigerado en recipiente hermético; recalentar a fuego bajo en olla o sartén, con un chorrito de agua o leche de coco adicional si es necesario para recuperar la textura cremosa. Para conservación prolongada, se puede congelar hasta 2–3 meses y recalentar directamente desde congelado o tras descongelar en refrigeración, removiendo bien para que la salsa quede homogénea.
El curry amarillo tailandés de pollo es un guiso cremoso y aromático, típico de la cocina de Tailandia, ideal para quienes buscan sabores exóticos pero de picor suave.
Perfecto para acompañar con arroz jazmín o basmati (El arroz no está incluido), funciona muy bien como plato principal en comidas diarias o cenas informales, ofreciendo una combinación reconfortante de pollo, patata y leche de coco. Su textura es sedosa y ligeramente espesa gracias a la leche de coco, mientras que la mezcla de especias como comino y cilantro le aporta un color amarillo intenso, notas cítricas y un perfil aromático cálido y equilibrado.
Se elabora a partir de una pasta de curry amarillo sofrita en aceite, a la que se incorpora pollo en trozos, leche de coco, patatas, cebolla y otras verduras como zanahoria, ejotes y pimientos, dejando que todo se guise a fuego medio hasta que la carne quede tierna y la salsa bien ligada.
Ingredientes: pechuga de pollo, pasta de curry amarillo tailandés, leche de coco, patata, cebolla, zanahoria, ejotes, pimientos, aceite vegetal, caldo de pollo, salsa de pescado, salsa de soya, vinagre negro, curcuma, azúcar y sal.
Consumir antes de: 2–3 días, conservado en refrigeración en un recipiente bien cerrado; recalentar suavemente en olla o sartén con un poco de agua o caldo, sin hervir fuerte, para preservar la textura de la salsa. Para periodos más largos, se puede congelar ya cocinado hasta 2–3 meses y recalentar a fuego bajo, mezclando de vez en cuando para que la salsa vuelva a emulsionar.
El Aderezo de Pescado Thailandese - Nam Pla es un aderezo estilo tailandés que combina el sabor intenso y salado de la salsa de pescado con el toque cremoso y crujiente del cacahuate tostado, ideal para usar como dip, para terminar ensaladas tipo thai, noodles fríos, rollitos primavera o para darle un punch umami a pescados, mariscos y pollo a la parrilla.
Ingredientes: salsa de pescado, salsa de soya, vinagre negro, cacahuates tostados troceados, jugo de limón, chile seco y fresco en rodajas, ajo picado, azúcar, agua y un toque de hierbas frescas como cilantro para equilibrar lo salado, lo ácido y lo picante.
El Aderezo de Pescado Thailandese - Nam Pla – nam pla casera se conserva en el refrigerador de 5 a 7 días en un frasco bien cerrado; es importante mezclarla antes de usar para reincorporar los cacahuates y los chiles que se asientan en el fondo.
